viernes, 9 de abril de 2010

Esculapio

En toda Grecia se erigieron templos a la memoria de Esculapio. De cerca y de lejos acudían los enfermos al templo, pero no tenían que estar demasiado enfermos, porque hubiera sido una gran falta de respeto hacia el dios morirse en su propio templo; tampoco eran admitidos inmediatamente sino que tenían que esperar turno y vivían, mientras tanto, en posadas alrededor del templo.
Esta espera, sin saberlo ellos, era parte del tratamiento porque, mientras llegaba su turno, el enfermo tenía que observar ciertas reglas para purificarse antes de ser llevado a la presencia del dios; no podía beber vino, tenía que reposar, seguir un régimen en la comida y tomar baños de agua fría salada.
[Fuente: Haggard, H. (1941) El médico en la historia]

No hay comentarios: